Sobre todo en el habla, es frecuente utilizar expresiones como subir arriba, bajar abajo, entrar dentro, salir fuera, etc. A veces también las encontramos en la lengua escrita.
Aunque podría denominarse redundancia, el nombre más correcto para este tipo de error es pleonasmo, definido de esta manera por el Diccionario de la lengua española:
«1. m. Ret. Figura de construcción, que consiste en emplear en la oración uno o más vocablos innecesarios para que tenga sentido completo, pero con los cuales se añade expresividad a lo dicho; p. ej., lo vi con mis propios ojos.
2. m. Demasía o redundancia viciosa de palabras».
Esto puede plantear problemas a la hora de corregir estilísticamente un texto, ya que al no ser una incorrección gramatical no está claro si debe dejarse o cambiarse. La respuesta es que depende del tipo de texto; en un texto literario, se deja el pleonasmo porque se considera que el autor lo ha podido utilizar como una figura literaria. En cambio, jamás se dejará en un texto didáctico, administrativo o divulgativo (en éstos es más importante la claridad y simplicidad).
En el lenguaje coloquial se abusa mucho de este tipo de expresiones, en parte para enfatizar y en parte por costumbre. Es complicado evitarlo, pero sí podemos poner cuidado para no escribirlo. Un caso curioso es el de un bar de copas de Madrid, en el que había un cartel que decía: «Prohibido fumar porros dentro del interior del local». No sé si seguirá estando, pero intentaré averiguarlo y hacer una foto para el blog.