Tradicionalmente, la acentuación en la palabra solo dependía de si se utilizaba como adjetivo o como adverbio. Es decir, si la usábamos como adjetivo no llevaba tilde y si la usábamos como adverbio sí: «lo dejaron solo en casa» y «sólo ha pedido el primer plato».
A este tipo de tilde se le llama diacrítica y sirve para evitar ambigüedades. Solo no debería llevar tilde según las normas de acentuación, ya que es una palabra llana terminada en vocal. Antes se tildaba siempre que funcionaba como adverbio para distinguirlo del adjetivo, pero recientemente la Real Academia decidió quitarle la tilde a no ser que la frase pueda dar lugar a error, por ejemplo: «va a quedarse solo esta noche» (puede referirse a que no va a tener compañía, o a que únicamente va a estar una noche en el lugar; en el segundo caso sólo llevaría tilde).
Aún está permitido el uso de sólo con tilde cuando es un adverbio, aunque no haya ambigüedad posible. Entra dentro de las palabras con doble acentuación. Sin embargo, se recomienda empezar a dejar de poner esta tilde, pues con el tiempo se acabará considerando una incorrección, como ocurre con fue (durante mucho tiempo se tildó, y hoy en día muchas publicaciones antiguas conservan esa tilde).
Según el Panhispánico:
«La palabra solo puede ser un adjetivo: No me gusta el café solo; Vive él solo en esa gran mansión; o un adverbio: Solo nos llovió dos días; Contesta solo sí o no. Se trata de una palabra llana terminada en vocal, por lo que, según las reglas generales de acentuación, no debe llevar tilde. Ahora bien, cuando esta palabra pueda interpretarse en un mismo enunciado como adverbio o como adjetivo, se utilizará obligatoriamente la tilde en el uso adverbial para evitar ambigüedades: Estaré solo un mes (al no llevar tilde, solo se interpreta como adjetivo: ‘en soledad, sin compañía’); Estaré sólo un mes (al llevar tilde, sólo se interpreta como adverbio: ‘solamente, únicamente’); también puede deshacerse la ambigüedad sustituyendo el adverbio solo por los sinónimos solamente o únicamente» .
Yo estoy entre los que acentuamos siempre el adverbio, aunque no exista ambigüedad. Me parece que relajar la norma sólo (jeje) ayuda a añadir una excepción a la excepción y a tener que plantearte si al retirar la tilde habrá ambigüedad o no…
Si empezamos a hacer eso, ¿también habrá que retirar la tilde del pronombre “él” cuando no parezca un determinante?
Caray, ¡también acentúo siempre «éste»! Me alegro, al menos, de que tu criterio coincida con el mío, me da seguridad.
Juan estará sólo un mes
María estará solo un mes
Realmente absurdo. Antes, para dominar las reglas de acentuación había que entender los conceptos de consonante, vocal, sílaba, hiato y diptongo. Ahora se agregó el de ambigüedad.
Completamente de acuerdo. Consonante, vocal, sílaba… son criterios objetivos. Ambigüedad no lo es, y por eso ofrece tantas dificultades.